Embalaje

Por Liliana Alcántara4 min de lectura

¿Cuáles son los errores comunes de embalaje en los envíos?

Los más comunes son cinco: una caja más grande que el producto, un cartón que no aguanta el peso, cinta mal colocada, huecos sin relleno y cartón que se moja en el camino. Cada error deja una marca distinta en el paquete, y esa marca te dice qué corregir.

Manos sostienen pequeños tubos de cartón de relleno sobre papel kraft de panal, con hilo de yute y bolsa de malla al lado

Puntos clave

  • Una caja con más de 5 cm de holgura por lado pide más relleno y, si queda hueco, la pieza se mueve; además, la paquetería cobra su tamaño aunque vaya medio vacía.
  • El peso que aguanta una caja lo decide su cartón. La de corrugado sencillo y 32 ECT es para producto ligero que viaja solo; el pesado o el que va estibado pide doble corrugado.
  • Una caja que se abre por el fondo casi siempre tiene una tira de cinta de menos abajo. Por paquetería, se cierra en H, arriba y abajo.
  • La pieza debe quedar a 2 a 5 cm de cada pared. Si suena al sacudir la caja, falta relleno; si la tapa se abomba, sobra.
  • El cartón húmedo pierde resistencia. Por fuera se cubre con playo, y el producto que no aguanta la humedad va en una bolsa cerrada, porque el agua puede entrar por los bordes de la película.
  • Antes de comprar más material, revisa cómo llegó el paquete: una caja hundida pide un cartón de más ECT, y una caja entera con la pieza rota pide más envoltura o relleno.

¿Por qué no conviene una caja demasiado grande?

Parece que una caja amplia protege más, y es común comprar un solo tamaño grande para todo lo que vendes. Pero en el espacio vacío la pieza se mueve y choca contra las paredes con cada golpe del traslado.

También sale más caro. La paquetería cobra el espacio que ocupa la caja con el peso volumétrico, que se calcula con sus medidas, así que el aire se paga aunque la caja vaya medio vacía. Y una caja de más pide más relleno.

La medida correcta es la del producto, ya envuelto, más 2 a 5 cm por lado para el relleno. Cómo sacarla, con ejemplos en centímetros, está en qué medidas de caja de cartón usar para envíos.

¿Cómo saber si la caja aguanta el peso?

El cartón tiene un límite. Si metes un producto pesado en una caja ligera, el fondo se puede abrir cuando la levantan, y las paredes ceden cuando en el camión le apilan otros paquetes encima.

Lo que aguanta una caja lo decide la resistencia de su cartón, que se mide en ECT: la resistencia a la compresión vertical, en libras por pulgada. Entre más alto el número, más peso aguanta encima sin ceder. Por eso una caja se pide por su ECT, además de por su medida.

Una caja de corrugado sencillo y 32 ECT, como la de 30 × 20 × 20 cm del catálogo de Packwall ($14.50 más IVA la pieza), está pensada para producto ligero o mediano que viaja solo por paquetería. Para producto pesado, estiba de varias camas o traslado en tarima, conviene doble corrugado.

Este error se reconoce al llegar: si tus cajas llegan hundidas o abombadas por abajo, el problema es de resistencia, y acomodarlas de otra forma no lo arregla.

¿Por qué se abre una caja en el camino?

Una caja se abre cuando la cinta quedó en el lugar equivocado o no pegó bien. Dar más vueltas no corrige ninguna de las dos cosas y solo sube lo que gastas en cinta.

Si la caja se abre por el fondo, casi siempre falta la tira de abajo. El fondo carga el peso, así que se cierra con el mismo cuidado que la tapa. Para un envío por paquetería, cierra en H, arriba y abajo: una tira sobre la unión de las solapas y una en cada borde. Al pegar cada tira, presiónala sobre el cartón: un cierre flojo deja la caja fácil de abrir en el camino.

Si la cinta se levanta sola, revisa el cartón. Las causas comunes son polvo en la superficie, frío en el almacén y cartón reciclado con mucha fibra suelta. Si es polvo, limpia el cartón antes de pegar; si es frío o cartón poroso, cambia de adhesivo.

Para el frío conviene el acrílico, como el de la cinta transparente de 48 mm × 135 m ($28.80 más IVA); para cartón poroso, el hot melt, como el de la canela de 48 mm × 150 m ($44.80 más IVA). El paso a paso está en cómo cerrar una caja de cartón.

Persona en jeans empuja un diablito con dos cajas de cartón selladas con cinta por una banqueta

¿Qué pasa si quedan huecos dentro de la caja?

La caja es solo la capa de afuera del embalaje, y lo de adentro protege igual. Si la pieza tiene espacio, se mueve con cada golpe del traslado, y ese movimiento es lo que la rompe.

La envoltura y el relleno hacen trabajos distintos. La envoltura cuida la superficie de la pieza; el relleno llena el hueco para que no se mueva. Una pieza frágil necesita las dos: poliburbuja alrededor y relleno en el espacio que queda.

Deja la pieza a 2 a 5 cm de cada pared, más entre más frágil sea. Antes de sellar, cierra la caja y sacúdela: si algo suena, falta relleno; si la tapa se abomba y las solapas no cierran planas, sobra.

En el catálogo, la bolsa de cacahuate biodegradable de 20 pies cúbicos cuesta $726 y el rollo de poliburbuja de 1.20 × 100 m, $1,248, los dos más IVA. Qué relleno conviene según tu producto está en tipos de relleno para embalaje.

¿Cómo se protege la caja de la humedad?

El cartón absorbe la humedad del aire y del piso, y con ella pierde resistencia. Según la tabla de la Fibre Box Association, que agrupa a los fabricantes de cartón corrugado de Norteamérica, a 90 % de humedad relativa una caja pierde 52 % de la resistencia a la compresión que tiene a 50 %. Una caja así se siente blanda y se hunde cuando le apilan otras encima.

Si el envío va a pasar por un lugar húmedo o se va a quedar días en una bodega, cubre la caja con playo: la película tapa el cartón por fuera y lo aísla del polvo. Para emplayar cajas sueltas a mano sirve el rollo manual de 5 pulgadas, calibre 80, que cuesta $38.40 más IVA.

La película no queda sellada, y el agua puede entrar por sus bordes. Por eso, si tu producto no aguanta la humedad, mételo antes en una bolsa de plástico cerrada. Y guarda las cajas vacías lejos del piso, porque ahí el cartón toma humedad antes de que lo armes.

¿Cómo saber qué error dañó tu envío?

Revisa el paquete que llegó mal, o uno que ya armaste, antes de mandarlo. La forma del daño apunta al error:

Lo que vesQué error huboQué hacer
El producto suena al sacudir la cajaQuedaron huecos sin rellenoAgrega relleno hasta que la pieza no se mueva
La caja llegó entera y la pieza, rotaFaltó envoltura o rellenoEnvuelve la pieza y llena el hueco
La caja se abrió por el fondoFaltó la tira de cinta de abajoCierra en H, arriba y abajo
La cinta se levanta solaPolvo, frío o cartón reciclado porosoLimpia el cartón; usa acrílica para el frío y hot melt para el cartón poroso
La caja llegó hundida o con las esquinas aplastadasEl cartón no aguantó el peso o la estibaUsa un cartón de más ECT; con producto pesado, doble corrugado
La caja se siente blanda o tiene manchas de aguaEl cartón se mojóCubre la caja con playo por fuera y mete el producto en una bolsa cerrada
La guía salió cara para lo que pesa el productoLa caja es demasiado grandeUsa una caja de la medida del producto más 2 a 5 cm por lado

Un producto que llega roto se paga de nuevo, con la reposición y otro envío, y además le quita confianza al cliente que lo recibió.

Repartidora carga una caja de cartón con etiquetas de frágil y flechas hacia arriba en una van llena de cajas

La opinión de Rudy Rocha, director de Packwall

Un paquete dañado te dice qué falló y qué comprar. Si la caja llegó entera y la pieza rota, faltó envoltura o relleno. Si se abrió por el fondo, revisa la tira de abajo antes de cambiar de cinta. Si llegó hundida, el cartón no aguantó el peso: pide uno de más ECT. Si llegó blanda, se mojó: cubre la siguiente con playo y mete el producto en una bolsa cerrada.

Los precios que aparecen en esta guía son de referencia y pueden cambiar; los del catálogo de Packwall son más IVA.

Preguntas frecuentes

Lo que más preguntan sobre este tema

Es el que no protege al producto en el viaje que va a hacer: una caja más grande o más débil de lo que pide la pieza, sin relleno suficiente, mal cerrada o sin protección contra la humedad. Se nota al llegar, porque cada falla deja su marca en la caja o en la pieza.

Es el que llega golpeado, hundido, roto, abierto o mojado. Un embalaje dañado no siempre quiere decir que el producto se rompió, pero es la señal para abrirlo y revisarlo. La forma del daño también dice qué falló: la resistencia de la caja, el cierre, el relleno o la protección contra la humedad.

Envuelve la pieza si es frágil o se raya, y métela en una caja de su medida más 2 a 5 cm por lado. Llena los huecos hasta que no se mueva al sacudir la caja y ciérrala en H, arriba y abajo, con cinta de 48 mm. Si va a pasar por un lugar húmedo, cúbrela con playo.

Depende de qué lo daña. Contra golpes y caídas, poliburbuja; contra rayones, espuma de polietileno o papel kraft; para que la pieza no se mueva, relleno como el cacahuate o el papel arrugado, y contra el polvo, playo por fuera. En Packwall el rollo de poliburbuja de 1.20 × 100 m cuesta $1,248 más IVA.

Se ablanda y pierde resistencia: aguanta menos peso encima y el fondo puede ceder. No hace falta que le caiga agua. Según la Fibre Box Association, a 90 % de humedad relativa una caja pierde 52 % de la resistencia a la compresión que tiene a 50 %. Una caja que llega blanda ya no protege igual.

¿Te sirvió esta guía? Marca Packwall como fuente preferida en Google y te aparecerán antes nuestras guías de empaque y embalaje.

Añadir como fuente preferida
Contacto

Cotiza en línea o por WhatsApp

Contacto

Si ya sabes qué material necesitas, el catálogo tiene el precio. Si la duda es cuál usar, aquí abajo están las guías.

Cotizar