Por Liliana Alcántara4 min de lectura
¿Qué tipo de caja usar para envíos?
Para envíos por paquetería, usa una caja nueva de cartón corrugado, a la medida de tu producto más su relleno. Si el paquete es ligero y viaja solo, basta el corrugado sencillo; si es pesado, sale del país o carga otras cajas encima, pide doble corrugado. Las usadas, solo para lo que llevas tú y si siguen firmes.

Puntos clave
- Estafeta, en su Manual de Empaque, sugiere una caja nueva de cartón corrugado, elegida por el peso, el tamaño y la fragilidad del producto.
- El corrugado sencillo lleva una onda entre dos caras. El doble lleva dos ondas y tres caras, y es el que conviene para lo pesado, lo estibado y la exportación.
- El sello del fabricante dice el peso máximo de caja y contenido. Si tu paquete cerrado pesa más, sube de resistencia o cambia a doble corrugado.
- Con el uso, el cartón puede perder rigidez. Una caja usada sirve para tus propios traslados si sigue firme y sin daños.
- La medida interior es la de tu producto ya envuelto más 2 a 5 cm por lado para el relleno, y la caja se cierra con cinta en H.
¿Por qué una caja de cartón corrugado?
Porque amortigua. El corrugado lleva entre sus caras una lámina ondulada, la flauta, que según el Manual de Empaque de Estafeta le da resistencia para no aplastarse y amortigua la carga cuando la mueven y la estiban.
Por eso el manual pide evitar como empaque de envío las bolsas, las cajas de regalo y el papel, incluidos el periódico y el kraft, porque no amortiguan el peso del envío durante el traslado. El papel kraft trabaja adentro de la caja, para envolver la pieza o rellenar los huecos.
¿Cuándo usar corrugado sencillo y cuándo doble?
El Manual de Empaque de Estafeta describe el corrugado sencillo, de una onda entre dos caras, como el más común de la industria, y el doble, de dos ondas y tres caras, como ideal para artículos pesados.
El sencillo alcanza para producto ligero o mediano que viaja solo por paquetería, como ropa o accesorios. El doble va para lo pesado, como motores o cerámica pesada, y aguanta el peso de otras cajas cuando van estibadas o en tarima. Para exportación, pide doble corrugado, como explica la guía de envíos de exportación.
Si la pieza es frágil, como una pantalla, la protegen sobre todo la envoltura y el relleno. Dale más holgura y sube a doble corrugado si además pesa o va estibada.
Para saber cuánto carga una caja en particular, lee el sello que imprime el fabricante. El mismo manual, en su sección «Embalaje de calidad», publica la tabla con la que se leen esos sellos:
| Pared | Peso máximo de caja y contenido | Resistencia mínima (ECT) |
|---|---|---|
| Corrugado sencillo | 9 kg | 23 |
| Corrugado sencillo | 22 kg | 29 |
| Corrugado sencillo | 36 kg | 40 |
| Corrugado sencillo | 54 kg | 55 |
| Corrugado doble | 36 kg | 42 |
| Corrugado doble | 54 kg | 51 |
El ECT es la resistencia del cartón a la compresión vertical: entre más alto, más peso aguanta encima sin ceder. Pesa tu paquete ya cerrado, con producto, relleno y caja, y compáralo con el sello. Si pesa más de lo que dice el sello, sube de ECT o cambia a doble corrugado.
Nuestra caja de 30 × 20 × 20 cm, medida por dentro, es de corrugado sencillo y 32 ECT, y cuesta $14.50 más IVA la pieza. Es para producto ligero o mediano que viaja solo, sin salir del país.
La forma de la caja se decide aparte. La americana, de solapas, llega plana y se cierra con cinta; la autoarmable se arma doblando pestañas y abre como estuche, así que luce más cuando la abre tu cliente.

¿Conviene una caja nueva o una usada?
Para paquetería, nueva. El Manual de Empaque de Estafeta la sugiere y avisa que, con el uso, la caja llega a perder rigidez. Si de todos modos vas a reusar una caja, el manual pide revisar esto:
- Que siga rígida.
- Que no tenga cortes, perforaciones ni esquinas dañadas.
- Que las tapas estén intactas.
- Que no le queden guías, etiquetas ni marcas de envíos anteriores, para que la paquetería no lea una guía vieja.
En dos casos la usada no va. El manual no permite cajas de huevo, por motivos fitosanitarios. Y para paquetes de más de 31.5 kg pide cajas nuevas, de construcción sólida, con uniones cosidas o engrapadas y sin daño por humedad o desgaste.
Una caja usada que pasa la revisión rinde más en los traslados que haces tú, como surtir tu mostrador, que en la paquetería, donde la apilan y la manejan otros.
¿Qué medida de caja pedir?
La medida interior de la caja es la de tu producto, ya envuelto, más de 2 a 5 cm por lado para el relleno, según qué tan frágil sea. Una caja más grande deja que la pieza se mueva y encarece la guía, porque la paquetería cobra el mayor entre el peso real y el volumétrico. El cálculo paso a paso está en la guía de medidas de caja para envíos.
Antes de enviarla, haz la prueba del manual de Estafeta: agita la caja y revisa que el contenido no se mueva, y aprieta los lados para comprobar que no se hundan. Si algo se mueve, falta relleno.

¿Cómo se cierra una caja de envío?
Con cinta canela o de empaque en todos los bordes, en forma de H, como pide Estafeta: una tira sobre la unión de las solapas y otra en cada orilla, arriba y abajo. En el catálogo de Packwall, la cinta canela hot melt de 48 mm × 150 m cuesta $44.80 más IVA, y la transparente de 48 mm × 135 m, $28.80 más IVA.
La guía para cerrar una caja de cartón compara los cierres según el peso y cuenta cuánta cinta lleva cada uno.
La opinión de Rudy Rocha, director de Packwall
Reúsa cajas solo en lo que llevas tú, como el surtido de tu mostrador o una entrega en persona, siempre que sigan firmes. Lo que sale por paquetería mándalo en caja nueva: en el camino la apilan y la mueven manos que no controlas, y con cada uso el cartón puede perder rigidez. Si además el envío pesa, sale del país o va estibado, pídela de doble corrugado.
Los precios que aparecen en esta guía son de referencia y pueden cambiar; los del catálogo de Packwall son más IVA.